Buscar este blog

Cargando...

miércoles, 3 de septiembre de 2014

COMIENZA EL CURSO 2014-15 EN EL PRIMER CICLO DE EDUCACIÓN INFANTIL EN ANDALUCÍA

Las escuelas infantiles de primer ciclo se han consolidado como un servicio público fundamental para el desarrollo evolutivo del escolar, el éxito en etapas educativas posteriores y la conciliación de la vida laboral y familiar. Asimismo ha resaltado su importancia “para la compensación de desigualdades sociales”.

La Consejería de Educación de la Junta de Andalucía mantiene para este curso 2014-2015 el mismo precio público común a todas las escuelas infantiles y centros de Educación Infantil de 278,88 euros mensuales. Sobre esta cantidad base, se establecen bonificaciones en función de los niveles de renta familiar, que pueden llegar a la gratuidad total. De hecho, nueve de cada diez familias tiene algún tipo de bonificación por la Junta; concretamente, el pasado curso 13-14, el 94% del alumnado se benefició de esta financiación pública y el 38% de las familias accedió a una plaza totalmente gratuita.

Las escuelas infantiles cuya titularidad corresponde a la Junta de Andalucía y los centros de convenio ofrecen una atención educativa diaria, de lunes a viernes, todos los días no festivos del año, excepto los del mes de agosto, de 7,30 a 17,00 horas, ininterrumpidamente, con carácter general. El período de tiempo comprendido entre las 7,30 y las 9 horas es considerado como aula matinal. El período de tiempo comprendido entre las 9 y las 12,30 horas se utiliza para la realización de actividades que desarrollan el currículo de la educación infantil, recogido en el Decreto 428/2008, de 29 de julio. Hasta las 17 horas, el alumnado realiza actividades tendentes a la consecución de hábitos saludables. A partir de las 17, 00 horas y hasta las 20, 00 horas, los centros pueden ofertar el servicio de taller de juego si cuentan con una demanda mínima de diez usuarios por centro.


lunes, 1 de septiembre de 2014

Ayudas del MEC para alumnado con necesidad específica de apoyo educativo para el curso académico 2014-2015. Presentación de solicitudes.



El sabado 12 de julio se publicó en el BOE la Resolución de 3 de julio de 2014, de la Secretaría de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, por la que se convocan ayudas para alumnado con necesidad específica de apoyo educativo para el curso académico 2014-2015.
El plazo de presentación de solicitudes se extiende hasta el 30 de septiembre de 2014, inclusive.

Para la presentación de solicitudes se pueden optar por las siguientes opciones:
- Cumplimentar el formulario disponible en www.mecd.gob.es, imprimirlo, firmarlo y presentarlo en el centro docente en el que vaya a seguir los estudios durante el curso 2014-2015. No obstante, también podrán presentarlo en las Delegaciones Territoriales de Educación, Cultura y Deporte o en los lugares indicados en el artículo 38.4 de la Ley 30/1992, de 30 de noviembre.
- De forma telemática mediente los sistema de firma aceptados por la sede electrónica del MECD (https://sede.educación.gob.es) en el apartado "Trámites y Servicios", escaneando la documentación requerida.
Se puede encontrar más información en la página web del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y en el apartado correspondiente a esta convocatoria del portal web de becas y ayudas al estudio de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte.

jueves, 17 de julio de 2014

BECAS NEAE MECD - CONVOCATORIA DE AYUDAS PARA ALUMNADO CON NECESIDADES ESPECÍFICAS DE APOYO EDUCATIVO - CURSO 14-15




Aprovechando las vacaciones escolares van y publican la convocatoria de Ayudas para las NEAE del MEC. 

Así es, en el BOE del pasado sábado día 12 de julio se ha publicado la Resolución de 
3 de julio de 2014, de la Secretaría de Estado de Educación, Formación Profesional 
y Universidades, por la que se convocan ayudas para alumnado con necesidad
específica de apoyo educativo para el curso académico 2014-2015, entre las cuales figuran
las destinadas al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo asociada bien
a algún tipo de discapacidad o a AACCII.
 
Como viene siendo habitual, el alumno debe estar escolarizado en centro específico, en unidad de educación especial de centro ordinario o en centro ordinario que escolarice alumnos que presentan necesidades educativas especiales en la fecha de terminación del plazo de presentación de solicitudes, en algunos de los siguientes niveles educativos:

                 a)      Educación Infantil.
b)      Educación Primaria.
c)      Educación Secundaria Obligatoria.
d)      Bachillerato.
e)      Ciclos formativos de grado medio y superior.
f)       Enseñanzas artísticas profesionales.
g)     Programas destinados a la obtención de una cualificación profesional inicial
h)      Formación Profesional Básica.
i)       Programas de formación para la transición a la vida adulta.


Las ayudas (ver clases de ayudas y cuantías en art. 7 de la Resolución) podrán ser solicitadas por los alumnos/as cuya renta y patrimonio familiares en 2013 no hayan superado los umbrales establecidos en el Real Decreto 472/2014, de 13 de junio (http://www.boe.es/boe/dias/2014/06/14/pdfs/BOE-A-2014-6275.pdf).

Tanto las solicitudes de ayuda como las de subsidio deberán cumplimentarse mediante el formulario accesible por internet en la dirección www.mecd.gob.es  o a través de la sede electrónica del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en la dirección https://sede.educacion.gob.es en el apartado correspondiente a «Trámites y Servicios».

Una vez cumplimentada la solicitud telemática, si el solicitante se puede identificar mediante cualquiera de los sistemas de firma aceptados por la sede electrónica, se podrá completar el proceso electrónico de presentación de la solicitud acompañando, a través de la página web, en formato pdf (escaneado) la documentación que le sea requerida por la propia aplicación. En el supuesto de que el solicitante no disponga de sistema de firma aceptado por la sede electrónica, una vez cumplimentada la solicitud telemática, deberá imprimir el modelo de solicitud en fichero pdf y presentarlo con su firma y las de los demás miembros computables de la familia en el centro docente en el que vayan a seguir los estudios durante el curso académico 2014-2015.

El plazo de presentación de solicitudes finaliza el 30 de septiembre de 2014, inclusive.

lunes, 7 de julio de 2014

Programa de modificación de conducta para casos de autoestimulación en un aula de educación infantil


Delimitación:  Tratar de concretar el tipo de conducta: qué tratamos de eliminar. Pongamos un ejemplo, el caso de una niña de 2 años y medio que frota contra la silla, casi permanentemente, los propios órganos genitales.   




¿Qué hacer? 1º,- Aislar los elementos que intervienen en la misma y en la medida en que lo hacen. 2º-- Registro observacional: con momento en el que acaece, frecuencia y duración.


PRERREQUISITOS:

Las condiciones que se deben dar para ejecutar este programa deberían ser las siguientes:
a) Que no existan orientaciones precisas de un especialista sobre la niña y sobre estas conductas.
b) Que no existan trastornos de hiperactividad.
c) Descartar infección del aparato urinario.


OBJETIVOS:

El objetivo general y básico de este programa de apoyo sería reducir y/o eliminar las conductas de autoestimulación que la niña presenta, que se debería conseguir a través de otros más operativos como los siguientes:

1.- Evitar, en un principio, las situaciones en que se dan las conductas de autoestimulación.

2.- No conversar con la niña sobre la inadecuación de sus conductas para su propia salud o estimaciones de tipo moral.

3.- Corregir mediante actividades incompatibles.
  

MODELO DE INTERVENCIÓN:

Además de las indicaciones señaladas, de  carácter general de los trastornos nerviosos, es necesario tener en cuenta las siguientes consideraciones:

1.- En todo momento eludir criterios morales como decirle que eso es "malo", o que eso sólo lo hacen los "sinvergüenzas", "que la va a castigar Dios", etc., ya que ésto sólo podrá crear sentimientos de culpabilidad pero en modo alguno ayudan a solucionar el problema que es la modificación de la conducta inadecuada.

2.- En lo referido a la autoestimulación en los órganos genitales hay que ser enormemente precavidos y no relacionarla con impulsos sexuales que la niña de esta edad todavía no tiene. Ayudarán en el caso, más bien, la incompatibilidad de la acción al contexto: "o coloreas o corres, las dos cosas a la vez no se puede” / “o coloreas o te mueves, las dos cosas no”,   “como en clase no se come, ni se duerme, etc. tampoco cuando se sienta una se mueve una tanto en la silla, por que el trabajo te sale mal", etc..

3.- Mantener a la niña el mayor tiempo posible ocupada con actividades que impliquen la plena dedicación como pueden ser las actividades físicas, deporte, juegos, etc., en clase se debería colocar a la alumna cerca de la maestra, al menos al comienzo del tratamiento.

4.- No resulta propicio para la eliminación de las conductas de autoestimulación el que los niños participen durante mucho tiempo en juegos pasivos como pueden ser los que se realizan en la mesa y mucho menos la actividad más común en los niños en los últimos años que es ver la televisión.

5.- En todos los casos en que aparezca la conducta autoestimulante es necesario que no sea sobrecorregida por el adulto presente, pero, eso si, tampoco percibirá tensión o actitud preocupada. De forma serena, se la invitará a realizar una actividad conjunta o por sí sola que le impida la realización de dicha conducta.

6.-  La  niña no deberá observar excesiva preocupación en los adultos que le rodean hacia este tipo de conductas, ya que podríamos reforzar su aparición. Es por ello que cuando le hablemos no se debe "notar" nuestra preocupación al respecto.

7.- Sería conveniente usar pantalones y prendas de vestir rígidas.

8.- Es imprescindible no emplear los castigos para conseguir la eliminación de este tipo de conducta, ya que la mayor parte de los casos los niños ni siquiera son conscientes de que están realizando tal conducta.

Para terminar decir que la autoestimulación genital en los niños suele iniciarse con claridad sobre el año y medio de edad (aproximadamente) y la estabilización del proceso se puede ver entre los tres y cinco años. Luego esta conducta cesa completamente ya que dejar de ser novedad lo que al inicio fue todo un descubrimiento. 

lunes, 16 de junio de 2014

Por qué la silla de pensar es un modelo de crianza basado en el poder

 

Los niños experimentan buscando, haciendo cosas y preguntando y preguntándose hasta donde pueden llegar. Ellos no conocen los límites, somos los adultos quienes tenemos que marcar las pautas de lo que sí está bien o lo que no lo está. Pero, ¿cómo lo hacemos? ¿Cuál es el mejor método para conseguir el principal objetivo, es decir, que distingan lo bueno de lo malo? Los pedagogos llevan años discutiendo teorías mientras los niños siguen haciendo siempre lo mismo: investigar. Da igual la cultura, la clase social, la raza, el lugar, el tiempo, ellos siempre intentarán subirse a esa ventana, coger el juguete de otro niño, aquello que un adulto usa con punta. 


¿Cuáles son las mejores maneras de enseñar a los niños aquello que está bien y aquello que está mal? Semanas atrás hemos visto que los gritos, los castigos físicos, sólo consiguen crear rabia y desencuentro, además de conseguir que el niño actúe por miedo y no porque verdaderamente haya aprendido qué es bueno y qué es malo. Hace tiempo se puso de moda la llamada «silla de pensar» consistente en castigar a un niño que ha hecho algo mal a sentarse en una silla durante un rato a pensar sobre lo que ha hecho. 
 
¿En qué consiste la famosa «silla de pensar» aplicada a los niños?
Desde hace unos años, la silla de pensar, el tiempo fuera o el time out se volvieron recursos sugeridos y utilizados por las escuelas y padres de familia. En su momento causó un gran revuelo la posibilidad de «ofrecer un momento para pensar a los chicos que han hecho algo mal» y, como otras muchas prácticas novedosas, también se concluyó que la técnica, lejos de ofrecer un momento de reflexión, no deja de ser una práctica conductista (que condiciona a un comportamiento esperado) que se enfoca a la obediencia, aportando poco a la autoestima infantil y al esperado pensamiento reflexivo de las conductas realizadas. 


Es un castigo disfrazado…
En su momento se presentó como una alternativa para la autorregulación infantil, siendo en pocas palabras un castigo disfrazado de «buena voluntad». Ahora sabemos que el empleo de los castigos, lejos de ser beneficiosos para la educación, impone un modelo de crianza basado en el poder. Es preciso considerar si queremos criar a nuestros hijos a partir de este principio o bien si queremos propiciar en ellos la posibilidad de la reflexión y la (re) solución de problemas.


¿Qué implica la silla de pensar?
La silla de pensar se utiliza cuando se considera que el niño no ha tenido una conducta adecuada y ha reaccionado ante determinada situación, invitándolo a «reflexionar» en la silla por unos minutos (se sugiere un determinado tiempo, según la edad). El niño debe estar solo y regresar cuando se haya calmado.


¿Y qué se supone que pasa cuando el niño está «pensando» en su silla?
En realidad cuando el niño está en la silla, está aislado, enojado y frustrado. Ha reaccionado ante una situación que no ha podido resolver verbalmente, por tanto ha reaccionado impulsivamente. Como cualquier otro humano, cuando estamos enojados y respondemos ante determinada situación, a menudo no nos detenemos a pensar si es adecuado o no lo que dijimos/hicimos.
Al estar obligados a «un momento de pensar» seguimos enojados y probablemente un poco más que antes, siendo este un momento para acrecentar los sentimientos y por el contrario a lo que se piensa no invita a la reflexión de la conducta realizada. Él está sentado en la silla mientras los demás esperan a que ÉL sea quién arregle las cosas a partir del aislamiento y el supuesto momento de pensamiento/reflexión que se espera llegue solamente por estar en la silla sin brindarle acompañamiento emocional y físico.


-Entonces…¿no funciona?
-Rotundamente no.
 La silla de pensar no es un buen método
¿Por qué no utilizar la silla de pensar?
Transmitimos el mensaje de que solo se piensa cuando hemos hecho algo mal y que solo debemos pensar nuestros actos cuando nos enfadamos. Enviar a nuestros hijos a la silla no brinda la oportunidad de reparar la conducta realizada y subsanar el hecho «lo tiro, lo puedo levantar», «te pego, te puedo sobar», «te lo quité, lo podemos negociar», «te grité, lo podemos hablar».
Este tipo de técnicas causan sensación de abandono en el niño, de rebeldía, disminuye las posibilidades de diálogo y negociación, entre pares y sobre todas las cosas con los padres. Se cree que los niños por ser pequeños no comprenden los mensajes adultos, cuanta sorpresa nos podemos llevar si prestamos atención a las actitudes de ellos ¿Has visto cómo te imita? ¿Cómo cuando juega manda a sus muñecos a la silla de pensar? Si es así, tienes la respuesta en tus manos. Estamos hablando de criar de forma respetuosa, de aplicar la Pedagogía Blanca, donde realicemos una verdadera reflexión de nosotros como adultos, al ser empáticos con las acciones de los niños, de compartir las vivencias y situaciones cotidianas en un ambiente libre de gritos, golpes y castigos.


¿Cómo resolver problemas pensando y sin silla?
Esta es una acción de compromiso por parte de los padres que desean educar niños que de verdad sean reflexivos, pensantes y empáticos ante las problemáticas familiares y sociales. Analiza: los momentos en los que has utilizado la silla de pensar, reflexiona ante estas situaciones y piensa ¿podría haberlo evitado? ¿Podría modificar esa situación para que no se presente nuevamente? Considera: ¿crees que puedes negociar diez minutos más de juego antes de bañarse o dar opciones ante situaciones que pueden causar enfado?
Por ejemplo, diciéndole al niño: «puedes llevar solo juguetes que quepan en tu bolsa, los grandes no caben, veamos cuáles sí» Mostremos respeto ante sus decisiones, el niño —como cualquier otra persona— quiere sentir control sobre sus decisiones.
Negociemos juntos que sí y que no, esto lo conseguiremos estableciendo límites claros y reales en casa, no modificarlos y siendo constantes. Si bien hay cosas que no podemos negociar, hay muchas otras a las que podemos ofrecerles alternativas.


¿Qué hacer para resolver estos conflictos con los niños? Estamos hablando de tres, cuatro, cinco años…
Si queremos que nuestro hijo aprenda a resolver los conflictos en la vida adulta, que aprenda a manejar el estrés en un empleo o a negociar con otras personas, este es el momento de modificar nuestras actitudes como padres, podemos/debemos aportar seguridad, incrementar el vínculo madre-hijo, autoestima, brindar opciones de negociación, resolución de problemas y abrir canales de comunicación.
Trata de solucionar juntos el problema ¿ha tirado la comida? No le gusta lo que le has servido busca hacer una negociación «puedes comerte solo la mitad y después levantamos juntos lo que has tirado» cuando son pequeños muchos de los enojos surgen a partir de la frustración de no poder expresar o realizar algo en particular, en este caso podemos decir ¿te ayudo a alcanzarlo? ¿quieres que te muestre como hacerlo?


¿Y si quiere estar solo?
Si quiere estar solo, también es válido, concédele ese momento, sin hacer alarde de «estás solo porque te has portado mal», no se relaciona querer tener un momento en silencio con soledad o castigo. Como todo proceso, requiere de un tiempo, estamos hablando de cambiar nuestro propio esquema de aprendizaje y educación previa. Requeriremos hacer de esto un hábito para poder ver los resultados, mientras tanto y en lo que llegamos a esto podemos emplear las siguientes estrategias para no caer en la tentación de la silla de pensar.


Algunos consejos cuando se presente el conflicto

1. Si ves que tu hijo está haciendo algo que no es conveniente no ignores la situación, detén lo que estás haciendo, acércate, contenlo, habla.
2. Muéstrate empático ante su enfado, no minimices su frustración ni sus motivos. Por ejemplo: “sé que te ha molestado que te quite el juguete, no debes tirar de la mesa, es peligroso y no quiero que te vayas a lastimar”.
3. Si habla y te explica lo sucedido, déjalo terminar, no lo juzgues, escúchalo y ofrécele alternativas para solucionar el problema.
4. No etiquetes a tu hijo, ni permitas que lo hagan. No justifiques su comportamiento ante otros con frases tipo: «si dejas que te manipule cuando tenga 15 ya verás», pero qué chillón, qué brusco, qué malo. Recuerda que si lo decimos, ellos lo toman como real ¿es mamá quien lo dice, no? Sed claros y conscientes de lo que quieres para tu hijo, las etiquetas no te ayudarán a que él mejore su conducta.
5. Siempre recuérdale que lo quieres, no importa la situación por la que pase. Jamás digas cosas que se puedan interpretar como pérdida o disminución de amor. Esto favorecerá los canales comunicativos, no solo ahora, sino que estarás abriendo espacios para cuando sea mayor; sabrá que puede contar y confiar en ti.
6. No pierdas tú la paciencia, a veces la información que tenemos de nuestra propia educación es la que dicta la forma de educar a nuestros hijos. Si te has decidido por cambiar los patrones en tu casa, este tipo de eventos te ayudarán a reflexionar acerca de lo que tú quieres para ellos.
7. Una vez que regrese la calma, hablad de lo sucedido; no le des demasiadas vueltas. No traigas el tema a colación después de dos días. Eso no ayuda a nadie y no resuelve la situación tampoco.
8. Las acciones se relacionan a la búsqueda de autonomía de descubrir el mundo y sus capacidades. Ayúdale a que cada día sea un momento eficaz de descubrimiento.
9. No grites, habla en tono normal. Habla con él, siéntate a su lado y míralo a los ojos.
10. Ofrece algún objeto para canalizar el enfado; una almohada por ejemplo o abrazar un muñeco grande de peluche.
11.Cuando el niño se ha desbordado es porque no ha logrado comunicarse efectivamente, busca palabras para que pueda expresar su enfado ¿Qué te ha molestado? ¿Te sientes enfadado porque se cayó?
12. Observa si estás a tiempo de cambiar el foco de atención, puedes ofrecer alguna alternativa para que no siga haciendo eso.
13. Muéstrate respetuoso ante su sentimiento. Dale un fuerte abrazo y dile cuánto lo quieres.
 

Tomado de Padres e Hijos / Familia / Gema Lendoiro / Entrevista a Deheni Rubio, psicopedagoga de la Pedagogía Blanca y autora de "mimamedice".